Alumno en china camina durante una hora en temperaturas de -9º para llegar a su escuela

El pequeño vive en la localidad de Zhaotong, en una zona rural de la provincia de Yunnan, al sur de China, únicamente con su abuelita pues su madre lo abandonó y su padre tuvo que mudarse a una ciudad más grande para poder conseguir empleo.

Cuando tiene colegio, Wang recorre 4,5 kilómetros con una temperatura de nueve grados bajo cero. Ha sido gracias a su profesor que las imágenes se han dado a conocer al mundo, relatando también parte de la dura historia de su alumno quien por cierto, es un niño muy aplicado que sabe aprovechar cada enseñanza impartida por su profesor y quien sin importar que siempre llega entumecido por el frío, jamás falta a clase.
En las fotografías que el profesor compartió en las redes podemos ver a Wang con las mejillas enrojecidas, sus cejas y cabello congelado y sus pequeñas manos quemadas por el frío.


Ese día que Fuman llegó así, el frío calaba en los huesos pero él decidió no faltar pues tenía examen. Su profesor está muy orgulloso de él pues comenta es un gran ejemplo de responsabilidad y esfuerzo.
Sin importar cuan maltratadas, resecas y quemadas estuvieran sus manos, el menor hizo su examen. Él y su abuelita viven en condiciones críticas en una casita hecha de barro y con un techo cubierto de paja, no les es posible gastar en guantes para el pequeño ni tampoco en ropa que lo cubra más del intenso frío, sin embargo, eso no es ningún impedimento para que continúe asistiendo a la escuela.

 

De momento, su historia ha inspirado la bondad de muchas personas que se han ofrecido a hacer donaciones de ropa y dinero al pequeño y a otros niños que, como él, apenas tienen dinero para comprarse un abrigo adecuado. La familia sobrevive con los 250 euros que les envía su padre y los dos cerdos que cría y cuida el mismo Wang cuando llega del colegio. Pero esta semana la ayuda les tocó de cerca.

El pasado miércoles, según publica People.cn , las autoridades provinciales locales y un fondo de desarrollo juvenil lanzaron un programa para proporcionar ropa de invierno a Wang y a otros niños de la zona. Se han enviado unos 100.000 yuanes (unos 1.200 euros) en donaciones caritativas tanto a su escuela como a otros centros educativos cercanos. Además, la familia se mudará pronto a una nueva casa construida por el gobierno local, que está mucho más cerca del colegio.

Ahora Wang tiene gorro, guantes y una chaqueta nueva para recorrer su largo camino matutino. Un trecho que para él no es difícil de hacer: “Cuando voy a la escuela hace frío, pero no es tan duro”, ya decía antes de recibir la nueva ropa.

 

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http://www.lavanguardia.com